
Nació en San Germán el 14 de septiembre de 1843, y falleció en Cuba el 10 de
noviembre de 1924. Allí descansas sus restos. Su nombre completo era Dolores
Rodríguez Ponce de León. Fueron sus padres Sebastián Rodríguez de Astudillo, uno de
los fundadores del Colegio de Abogados y Carmen Ponce de León, descendiente de una
familia noble.
Dolores Rodríguez estudió los grados primarios en San Germán y en Mayagüez. Amplió
su formación bajo la dirección de su padre, persona ilustrada que poseía una rica
biblioteca, y muy pronto empezó a publicar sus versos en diversos rotativos de la isla.
Estudió con maestros particulares y cultivó la amistad de políticos e intelectuales
prominentes del Puerto Rico de su época. En 1865 se casó con el periodista Bonocio Tió
Segarra, Periodista y Poeta que compartió las inquietudes culturales y políticas de la
esposa. Fue desterrada de Puerto Rico a Caracas, Venezuela, en 1877; a La Habana,
Cuba, en 1887; y de esa Isla a Nueva York, en 1892; siempre por su firme oposición al
régimen colonial del imperio español. Se le acredita a Lola Rodríguez la composición de
La Borinqueña, que unida a la partitura musical de Félix Astol, daría lugar al Himno
oficial de Puerto Rico.
Debido a los firmes ideales patrióticos de los esposos Tió y su resistencia a las medidas
impuestas por el Gobierno, Tuvieron que sufrir serios contra tiempos y hasta destierros
de Puerto Rico. En el primero, marchaba Caracas y, justamente allí, Lola apadrinó la
boda de Eugenio M. de Hostos con Belinda de Ayala. Y en las siguientes ocasiones,
residirán en La Habana (1889), y en Nueva York. Finalizada la Guerra
Hispanoamericana, vuelve a Cuba y en 1915, viene de visita a Puerto Rico, en donde fue
acogida con gran júbilo, Constituyendo un Acontecimiento Nacional.
Al poco de lograr Cuba su independencia, en 1899, pasó a esta isla, y sería nombrada
pronto inspectora de las escuelas públicas. Otra de sus actividades preferidas sería la
poesía. Publico primero varios poemas sueltos, que luego serían recogidos en libros que
irían apareciendo poco a poco: Mis cantares, Claros y nieblas, Mi libro de Cuba, Claros
de sol, Noche Buena. En 1960, mucho después de su muerte, publicaría otra obra suya:
Poesías.
De entre sus obras se destacan:
A mi patria en la muerte de Corchado (folletos, 1885)
Cantares, nieblas y congojas
Mis Cantares (1876)
Mi Ofrenda (1880)
Trabajos literarios (1882)
Claros y nieblas (1885)
Nochebuena (1887)
Mi libro de Cuba (1893)


Autora de La Borinqueña Revolucionaria (1843 - 1924)
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