
Poetisa, dramaturga y educadora puertorriqueña. Nació en el Barrio Santa Cruz, en
Carolina, Puerto Rico. Falleció en Nueva York, Estados Unidos. Su obra puede ser
caracterizada por una capacidad enorme de proyectar la feminidad de su tiempo. Pero
también por la problemática personal, tanto de su vida ajetreada y, a veces, hasta
turbulenta, como de la intuición de su inminente su muerte.
Su familia era numerosa y pobre, pero sus padres se preocuparon por la educación de
sus hijos. En el Barrio Santa Cruz, asistió Julia a la escuela primaria. Desde niña mostró
una gran inteligencia. En ciudad Carolina lleva a cabo sus estudios secundarios.
Terminada la secundaria, ingresó en la Universidad de Puerto Rico, recinto Río Piedras.
Sin embargo, no terminó sus estudios superiores, aunque, antes de dejarlos, obtuvo el
Certificado de Maestra.
Desde su inicio en el magisterio se dedicó a la creación poética. Uno de sus primeros
poemas fue el famoso "Río Grande de Loíza". Por ese tiempo, se puso en contacto con
algunos de los poetas puertorriqueños modernistas, como Luis Lloréns Torres y los
vanguardistas Luis Palés Matos y Evaristo Rivera Chevremont. En su poesía se refleja su
problemática vital en todos sus aspectos: el feminismo, una vida ajetreada y el amor
bajo sus múltiples vertientes, a veces con una sencillez atractiva, pero lo más común
bajo la nota de un amor altamente sensual, erótico y desgarrador. Recuerda, servatis
servandis, la poesía amorosa y torturada tanto de la uruguaya Delmira Agustini como de
la argentina Alfonsina Storni, en particular por su fuerza expresiva.
En 1940, Julia Brugos viajó a Nueva York. En esta temporada fue muy activa, tanto en
recitales de su propia poesía, como en discursos pronunciados en diversos centros
culturales, casi siempre invitada por puertorriqueños radicados en esta metrópoli.
Abandona Estados Unidos para pasar a Cuba, uniéndose al doctor Jiménez Grullón, y en
donde continuó con sus proyectos de conferencias y producción poética. Pudo
identificarse fácilmente con el pueblo cubano, pero se le descubrió el incipiente cáncer
mortífero, que le afectó su vitalidad y su producción poética.
Pronto tuvo que dejar Cuba, porque ocurrió la precipitada ruptura con su amante, el
doctor Jiménez Grullón. Salió, pues, de Cuba para irse nuevamente a Nueva York.
Conoció allí al músico Armando Marín. Se casaron y se trasladaron a Washington. En
esta ciudad conoció brevemente al laureado poeta Juan Ramón Jiménez.
Volvió a Nueva York, pero su actividad literaria mermó mucho, debido a que, además del
cáncer y de su inestabilidad psíquica, se vio adicta al alcohol y, a consecuencia, se le
desarrolló una fuerte cirrosis hepática. Todo ello la llevó a una temprana muerte.
En vista de su reputación y prestigio literarios, en 1987 el Colegio Universitario de
Humacao le otorgó el Doctorado Honoris Causa en Letras, "Post Mortem".


Autora de Río Grande Loíza (1914 – 1953)
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